El arquitecto Gustavo Arango es una figura importante en el desarrollo de Buenaventura. Fue el encargado de crear Los Portales y hoy está detrás de dos de los últimos proyectos lanzados: Velamar Village y Fairways. Pero más allá de la perspectiva profesional, el arquitecto tiene una visión clara sobre nuestra comunidad.

“Al principio Buenaventura eran un montón de lotes en donde distintas personas tenían sus casas privadas”, así recuerda el arquitecto los primeros años del proyecto. Quien mejor que él para rescatar un poco de nuestra historia y su presente.

Gustavo Arango diseñó el primer proyecto que se edificó: Los Portales. Y desde ahí ha venido desarrollando diversos conjuntos como Hacienda del Lago, Riviera del Mar, Bristol Residences, Paseo de las Casas, Paseo del Mar y hoy está tras Velamar Village y Fairways.

“En total hemos desarrollado doscientas setenta y ocho viviendas, entre las que están diversas mansiones hechas a la medida y los proyectos que mencioné”, señaló el arquitecto.

Y su experiencia está plasmada en los diseños arquitectónicos de sus dos nuevos proyectos. “Velamar Village está inspirado full en el tema náutico, en esta necesidad de vivir cerca del mar, aprovechando su cercanía al mar de un lado y a la Marina en el otro. Es un proyecto muy urbano en donde se conecta directamente con toda la vida que se está desarrollando en la Marina”, afirmó Arango.

Al hablar de Fairways el profesional destaca una serie de características bastante únicas. “Desde la misma geometría del proyecto, en el hecho que las viviendas estén radiadas, hace que las vistas sean muy amplias. Luego todo es muy verde y de un lado tienes el campo de golf y del otro un lago. Y por último está el tema del diseño de la casa. Muy eficiente con los espacios. Son muy amplias”

Pero además de arquitecto, Gustavo Arango es residente. Uno de los primeros. Y su visión sobre lo que hoy es Buenaventura, a dos décadas de su fundación. “Lo más importante que ha tenido en los últimos 20 años es la transformación en una comunidad”, enfatizó.

“Hoy es una comunidad con su propio ecosistema, con sus servicios de restaurantes, de mil cosas y la pandemia inclusive afloró eso mucho más, se crearon facilidades para quienes se mudaron a vivir a Buenaventura, como mi familia y yo. Nos mudamos a Buenaventura durante 10 meses y no nos hizo falta nada”.

Antes de terminar la conversación, Gustavo Arango alaba el calor humano de los residentes. “Se formó una comunidad muy estrecha que se comparte información, datos y en donde había todo tipo de servicios, desde personas que podían cortar el pelo hasta quiroprácticos. Personas que bañaban perros, datos de donde comprar fruta. Y creo que esta comunidad no se acabará con la pandemia. Por el contrario, va a perdurar y se va a fortalecer aún más con el tiempo”.

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