La Marina de Buenaventura ofrece a sus usuarios no sólo servicios de primer nivel y amenidades únicas, sino un gran puerto de zarpe a destinos únicos y de gran atractivo para pescadores. 

Hace un par de años la Marina comenzó sus operaciones y poco a poco ha desarrollado una comunidad en torno al mar. Son muchas las opciones desde el tradicional paddle board hasta un catamarán con el que se puede salir a recorrer las decenas de islas que se encuentran cerca del punto. 

Pero si hay una actividad que está tomando auge gracias a las facilidades y servicios que presta es la pesca deportiva. “Imagina la cantidad de extranjeros que pagan entre  tres mil y cinco mil dólares para venir a pescar en Panamá y tú sales de Buenaventura un sábado,  recorres 50 millas en dos horas y estás en un lugar donde puedes sacar todos estos pescados que gente de otros países paga por venir a pescar acá”, nos contó Arrigo de la Guardia, residente de Buenaventura y usuario activo de la Marina. 

Para de la Guardia las condiciones que ofrece Buenaventura son únicas desde todos los puntos de vista. El primero es por la cercanía que tiene con buenos destinos de pesca. “Tenemos muy buenos lugares de pesca a 40 a 50 millas. Sales a las cinco o cinco y media de la mañana y estás en el punto de pesca cerca de las ocho y media de la mañana y tienes todo el día para pescar.  Puedes parar de pescar a las tres o cuatro de la tarde y regresar, y estás antes de anochecer en Buenaventura de nuevo”, señaló.

Y este último punto es una de las razones que atrae a Arrigo a zarpar desde La Marina. 

“Para mí  no hay nada más satisfactorio que llegar  un jueves en la noche o un viernes en la tarde a Buenaventura y organizar el bote, sabiendo que el sábado a las 4:45 am sales de tu casa o de tu apartamento para agarrar la mulita y llegar a la Marina, salir a pescar a las 5 de la mañana y regresar a las 5 de la tarde”, comentó antes de proseguir. “Te bajas en la Marina donde tienes todas las comodidades del mundo.  Restaurantes,  un lugar donde puedes limpiar el pescado, un lugar donde puedes limpiar el bote,  tomarte unos traguitos en familia o con los amigos conversar sobre la pesca y después te vas a tu casa o apartamento, te das un baño y duermes en tu cama.  Y al día siguiente puedes volver al mar, o te vas a jugar golf, pádel, tenis, sales en los caballos. Eso es extraordinario”. 

Y por último, Arrigo destaca la dedicación y atención del personal de la Marina. “Todos los temas que requieres los puedes resolver directamente con Emilio (Lau, el administrador). La verdad que es una persona que siempre está muy dispuesta para ayudar. Si vienes de Panamá en bote y necesitas transporte desde acá hasta tu casa, al hotel o donde estés alquilando, lo que sea y Emilio te ayuda, te lo proporciona. Si necesitas coordinar la estadía del  capitán también. Siempre encontrarás una solución al requerimiento que les pidas”. 

Pero el servicio va mucho más allá de la Marina. Como nos cuenta Arrigo con una anécdota final. “Salimos un sábado a pescar todo el día de 5 de la mañana a 5 de la tarde, regresamos, fileteamos el pescado y se lo dimos al  Manuel (Gómez, el Chef del Chiringuito de la Marina) y nos hizo deditos de pescado con patacones. Estas cosas no se ven mucho y son las que realmente valen la pena”, concluyó.