Iván Rodriguez, de Trashforma, entiende que aunque aún falta mucho para generar una cultura de reciclaje en el país, el sólo hecho de implementar en casa la práctica del reciclaje puede tener un tremendo impacto en el medioambiente. 

“Todos los días se recogen el material desde el centro de acopio de Buenaventura y se llevan junto a la planta de tratamiento donde se clasifica.  Ellos retiran  el material reciclado tres veces al mes”, señaló Alejandro Rivera, administrador del PH N1. 

Desde noviembre del año pasado, más de siete toneladas de vidrio han sido retiradas desde el Centro de Acopio, ubicado en Puntarena. Desde hace un tiempo la administración del PH Buenaventura ha trabajado a conciencia los temas de reciclaje y desde noviembre de 2021 comenzaron a trabajar junto a Trashforma. 

Por ejemplo, desde esa fecha se han recogido más de 7 toneladas de vidrio. Para graficar el impacto de ese número en el medio ambiente, el equipo de Trashforma lo compara con datos de ahorro. En este caso, esa cifra  correspondería a más de 3,105 días de un bombillo de 100w encendido. 

Como señala Iván Rodriguez, de Trashforma, “esta es sólo una referencia y es una buena forma de hacer pedagogía. Porque el impacto real de estas acciones es mucho más grande”. 

Este emprendimiento  nació con el objetivo de utilizar el reciclaje como herramienta de transformación social y ambiental en la ciudad de Panamá. Hoy, además de encargarse de la logística del retiro, realizan vasos de vidrios que son utilizados en varios restaurantes de la ciudad. 

Y aunque la cultura del reciclaje aún no está completamente desarrollada en el país, Iván cree que si cada uno comienza a implementar pequeñas acciones, el impacto de estas en el medio ambiente si serán visibles. 

“Si las personas simplemente limpiaran el material, secaran, separaran, dispusieran correctamente y lo dejaran en el centro de acopio bajaríamos aproximadamente el 40% de volumen de basura de cada casa”, sentenció Iván antes de continuar. Eso es un tremendo ejercicio; sencillo y haría una gran diferencia. Ahora imagina eso mismo en una comunidad de 1,500 personas. La gestión del reciclaje generaría  un impacto increíble. El resto es logística”. 

Poco a poco más comunidades se están uniendo a la cultura del reciclaje. Especialmente en la costa. Las playas son un recurso a la que hay que darle valor  y gestionar la basura. Los beneficios del reciclaje son muchos, desde los logísticos hasta las ambientales.

“Tenemos que aprovechar la presencia de extranjeros en el país. La mayoría de ellos tienen mejor conocimiento y cultura sobre el tema e incluso muchos ya lo practican. A mi me encantaría saber cuanta gente recicla para medir el impacto real de lo que estamos haciendo”, señaló Rodríguez.